Kinolino, el festival de cine anual de Dresden para niños y jóvenes, le encargó a Bela diseñar y construir los trofeos de su edición 31. El encargo era sencillo: el trofeo debía ser un lucio, el resto lo decidía ella. Los lucios no son el pez más agraciado, pero el Hecht da nombre al Hechtviertel, el barrio de Dresden donde el festival tiene sus raíces.
Bela construyó cada uno a mano, inspirada en la cartonería, la tradición mexicana de esculpir con capas de papel y engrudo, dando a cada lucio un cuerpo real antes de agregar la superficie de escamas, aletas y cara recortadas en papel. Cada pieza está montada en una caja sombra dorada con una claqueta en miniatura que lleva el nombre de la categoría.
Trofeos, premios y otros encargos únicos son trabajos que nos encanta hacer; si tienes uno en mente, escríbenos.