Sabino ha sido avistado cinco veces. En cada caso, nadie lo buscaba: simplemente apareció donde alguien lo necesitaba. Quienes lo han encontrado en lugares de habla hispana suelen notar que su nombre suena casi como sabio, aunque no está claro si eso es coincidencia o reconocimiento.
Hay cinco ubicaciones registradas hasta ahora. Nada conecta un avistamiento con el siguiente, ni frontera, ni región, ni hilo conductor que alguien haya encontrado. En cada relato, quienes estaban cerca siguieron su camino como si nada hubiera pasado. Solo la cámara parece captarlo por completo.
Ningún itinerario explica por qué aparece donde aparece. El registro permanece abierto. Pueden surgir más avistamientos, y cada uno se añadirá en cuanto se confirme.